La máscara de los santos


Dios tiene una comunidad de gente humilde a la cual le llama los "santos". Los santos, son los "apartados", los vasos del Alfarero que ha retirado de un sitio para su uso, y los ha puesto en otro sitio para otro uso. Esos son los "santos". No otra cosa. Dios tiene una comunidad de vasos quebrados y rehechos, una comunidad de gente humilde. Gente humilde suena lírico para la mentalidad del legalismo actual...



...pero comunidad de gente humilde quiere decir comunidad compuesta por gente humillada. Dios tiene esa comunidad. Esa es la comunidad de Dios en esencia.


Luego está la otra comunidad de Dios, la institucionalizada por los santos. Esa que tanto temen perder de vista algunos cristianos. Y suele suceder, más en los últimos tiempos, que la comunidad de santos institucionalizada pierde su identidad esencial de estar compuesta por gente humillada. Por cuanto ahora la comunidad de santos institucionales se cree superior a los santos humillados, se cree mejor y se cree más santa, tiene -por desgracia- una opinión de si misma que Dios no tiene. En ese fuero, se permite dictar reglas directivas a la comunidad de humillados de cómo ser santos a la estatura de su santidad.

Gracias al Alfarero que prefirió la compañía de los pecadores, y se sintió más cómodo comiendo en casa de publicanos que en casa de los santos, y que vino a humillarse con los humillados. Esos humillados no fingían lo que no eran, y convocaban la presencia de Jesús. y Jesús iba con ellos. Los santos se ponían la máscara institucional de la santidad y criticaban al Santo por no convivir entre ellos. Y Jesús se iba de ellos.

Fueron los pecadores humillados quienes le arrancaron de la boca las bienaventuranzas del Sermón del Monte. Pero los santos enmascarados fueron quienes lo mandaron arrestar. El Santo fue arrestado por los santos a causa de los humillados.

En Mateo 7, Jesús habla de una cosa que los santos institucionalizados ya no nombran en sus reuniones de culto, porque la creen superada. Sólo la comunidad de humillados se acuerda de ella. En una parte de Mateo 7, Jesús va a decir: "Muchos me dirán en aquel día: 'Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros? Entonces les diré claramente: 'Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!"

¡Nunca los conocí! ¡Qué palabras! ¿Cómo nunca los conocí? ¿Cómo hacedores de maldad? ¿No eran los santos santificados en su nombre, con un cartel en la puerta de la comunidad santificada que alertaba a los transeuntes humillados que ahí dentro habitan los santos en su isla de pureza? Parece que no es tanto conocer a Dios, sino darnos a conocer a Él. ¿Con cuál máscara nos estamos presentando? Hay muchas y muy diversas. Ninguna sirve.

En estos tiempos en que el Espíritu del Dios de Toda Gracia está acosando y molestando las seguridades de las máscaras de los santos sin mancha, este blogs es para mis hermanos los gays, los adictos, las prostitutas, los presos, los divorciados, los alcohólicos, los violentos, los enfermos con cualquier enfermedad, los torturados de sí mismos, los descartados, los postergados, los malditos, los inmorales, los repugnantes, los desesperados con la desesperanza que les predicó la iglesia santa. Para los pecadores de cualquier pecado. Para mis hermanos los humillados existenciales, los humillados de carne y hueso, los humillados de espíritu. Los humillados sin máscara.

Por las grietas de la imperfección y de las necesidades, por los agujeros de las fallas de estos vasos se filtra la luz del Amor del Alfarero, el Único Dueño y el Único Juez misericordioso de los escogidos por Hesed para Hesed.

1 comentario:

  1. Al principio no fue así.
    A Efeso llegaron los «institucionalistas» queriendo partir la UNIDAD DE LA IGLESIA.

    Ellos quisieron establecer una esfera de influencia personal donde los humillados quedaban relegados a un estrato inferior porque ellos eran «clase aparte».

    Allí tuvieron que salir derrotados a buscar otra asamblea y la hallaron.

    Si el Señor viniese hoy mismo a recoger su Iglesia, no la va a encontrar UNIDA en un mismo corazón y una misma alma como ocurría al comienzo en la Iglesia primitiva, leemos:

    Hechos 4:32. Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.

    Entonces los institucionales comenzaron su trabajo donde se les permitió la entrada y hasta el día de su «trabajo» continúa:


    "No, eso es mucho legalismo, Dios mira el corazón, el aspecto externo Dios no lo mira"

    "No, el divorcio está autorizado, recuerden que Moisés lo hizo"

    "No, la música es de Dios, no importa que sea rock o folclórica, le pones la letra y listo"

    "¿Matrimonio igualitario? Claro, Dios es amor"

    Estos impíos nada podía hacer allí en la Asamblea de Efeso...como está escrito:

    "y que no puedes soportar a los malos,"

    Pero donde se les dio cabida hasta el día de hoy están «trabajando».

    En contraste, los humillados no sobresalimos, no nos hacemos notar, nuestro bajo estrato nos impide hacerlo.

    Otra es la estimación del Eterno sobre la obra silenciosa de sus humillados.

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