miel silvestre

En Wichi, las "cartas" tienen un elemento muy curioso. No tenían la idea de "carta" como la teníamos nosotros antes del correo electrónico, se trataba de una mensajería generalmente informativa o petitoria. Estos mensajes comenzaban siempre con el aviso de que se trataba de un mensaje. A nosotros nos sonará redundante, pero a ellos no.

Ahora bien, lo que se utilizaba en esa cultura no era la frase inicial: "Esto es un mensaje" sino otra frase, muy especial, que en castellano no suena a nada coherente. La frase de comienzo de toda carta era: "Ha sido tiempo pero ahora es". Eso marcaba al lector de que lo que tenía en la mano se trataba de una carta. Por eso en el Nuevo Testamento Wichi todas las epístolas empiezan diciendo "Ha sido tiempo pero ahora es".

Pregunto si los acusarán de herejes, humanistas y torcedores del texto bíblico a los lingüistas y antropólogos y hermeneutas cristianos porque le agregaron un "elemento extraño" a la Sagrada Escritura Inspirada.


En toba, hay por lo menos diez palabras para relatar lo mismo que relata el pasaje de Marcos 1:6, en relación a la "miel silvestre". En Chorote, para "miel silvestre" hay siete palabras. Mientras el texto bíblico no especifica cuál miel silvestre, los tobas y otras personas de cultura lingüística más amplia que la del hebreo, el griego y el arameo, quieren saber a cuál de todas esas clases de miel silvestre se refiere. Justamente muchos de allí son recolectores de miel silvestre y conocen que no toda la miel es la miel y por lo tanto ¿cómo no ser silvestre esa miel si no hay forma de comprender lo que la hace dejar de ser silvestre, a saber la "elaboración".

Se dirá que no es importante saberlo mientras capten el concepto básico de Marcos 1:6, pero ellos no tienen la obligación de aguantar que los traductores no sepan. Porque ese ejemplo de la miel es sólo una muestra sencilla de otras dificultades mayores.

Se preguntan los traductores, si al colocar una palabra específica para "miel silvestre" aciertan a lo que quiso decir Dios cuando inspiró ese texto al autor del evangelio de Marcos. No vaya a ser que atenten contra "la verbalidad" de tal inspiración. Y muchas veces eligen la transliteración (colocar la palabra en el idioma original sin traducirla) para sacarse un peso de encima, aunque los receptores de esa Biblia traducida no entiendan "meli agrion".

Bien, respetaron el "original inspirado", pero magro favor hacen. Es mejor enseñarle griego a los tobas, es más fácil cambiarles la cultura, dijeron muchos misioneros.
"Porque el hombre es maleable incluso por las armas, si no entiende, hay que obligarlo a entender. Pero la "Palabra de Dios" no es maleable, ni siquiera relativizando el mero lenguaje humano con que está hecha, y mucho menos luego de que ya hemos dicho durante siglos que cada palabra bíblica está ahí porque debió estar caída del cielo."

1 comentario:

  1. Las diferencias de una traducción a otra, no se dan sólo entre aquellas culturas y lenguas tan distantes como las bíblicas y estas traducciones más cercanas y necesarias (en lengua toba o wichi) para que las mismas puedan ser leídas por cualquier infividuo en su lengua materna.
    De hecho, los relatos escritos en los evangeelios sinópticos (Mateo, Lucas, Marcos) que relatan algunos hechos similares entre sí, no se terminan de poner de acuerdo si era un endemoniado gadareno o dos entre otras ¿"anomalías del relato"?
    Llega a nuestras manos con errores de interpretación. Entra por nuestros ojos con escepticismo e intriga, pero nos seduce y nos atrapa, o bien, nos enfurece y nos provoca rechazo.
    De ningún modo pasa desapercibida la palabra de Dios. Para tenerla (de una o de otra forma, según nos "pegue") en nuestra mente y nuestro corazón.
    "Nunca se apartará de ti este libro de la ley"... ¿Cuál ley, la del juicio o la de la gracia? No importa, una vez que te ha alcanzado... no se apartará de ti. Jamás!

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